¿y si Dios fuera mujer?
-Juan Gelman
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Mario Benedetti
martes, agosto 30, 2005
sábado, agosto 27, 2005
EL SECRETO DE ANDAR POR LA NOCHE
Anoche leí poemas tuyos
en un bar de San Telmo.
Anoche aquellos poemas partieron de viaje
como en otras noches que los viernes proponen
y se excusan prolongadas / esfumadas en sus designios.
Escaparon bebidos por una rosa insaciable.
Anoche leí poemas tuyos
y regresé muy tarde a casa.
Te busqué en la cocina,
luego di una vuelta por la biblioteca
pero sólo un viento azul
giraba incesante en el aire,
en esa hora
hora en que bajan los ángeles
aquellos ángeles
que sólo saludan a María.
Marcelo Marcolin
en un bar de San Telmo.
Anoche aquellos poemas partieron de viaje
como en otras noches que los viernes proponen
y se excusan prolongadas / esfumadas en sus designios.
Escaparon bebidos por una rosa insaciable.
Anoche leí poemas tuyos
y regresé muy tarde a casa.
Te busqué en la cocina,
luego di una vuelta por la biblioteca
pero sólo un viento azul
giraba incesante en el aire,
en esa hora
hora en que bajan los ángeles
aquellos ángeles
que sólo saludan a María.
Marcelo Marcolin
sábado, agosto 13, 2005
SOY...
¿Soy tu Dios
tu amorcito
tu todo?
Si no soy tu Dios, tu amorcito, tu todo...
no te molestes en pulsar el timbre de mi catacumba.
No estoy para nadie
que mienta menos que esto.
Carlos Patiño
tu amorcito
tu todo?
Si no soy tu Dios, tu amorcito, tu todo...
no te molestes en pulsar el timbre de mi catacumba.
No estoy para nadie
que mienta menos que esto.
Carlos Patiño
martes, agosto 09, 2005
LA DEL PIRATA COJO
No soy un fulano
con la lágrima fácil,
de esos que se quejan sólo por vicio.
Si la vida se deja yo le meto mano
y si no aún me excita mi oficio,
y como además sale gratis soñar
y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré:
Al Capone en Chicago
legionario en Melilla
pintor en Montparnasse.
Mercenario en Damasco
costalero en Sevilla
negro en Nueva Orleans.
Viejo verde en Sodomade
portado en Siberia
sultán en un harén.
¿Policía? ni en broma
triunfador de la feria
gitanito en Jerez.
Tahur en Montecarlo
cigarrillo en tu boca
taxista en Nueva York.
El más chulo del barrio
tiro porque me toca
suspenso en religión.
Confesor de la reina
banderillero en Cádiz
tabernero en Dublín.
Billarista a tres bandas
insumiso en el cielo
dueño de un cabaret.
Arañazo en tu espalda
tenor en Rigoletto
pianista de un burdel.
Bongosero en la Habana
casanova en Venecia
anciano en ShangriLa.
Polizón en tu cama
vocalista de orquesta
mejor tiempo en Le Mans
Cronista de sucesos
detective en apuros
conservado en alcóhol.
Violador en tus sueños
suicida en el viaducto
guapo en un culebrón.
Morfinómano en China
desertor en la guerra
boxeador en Detroit.
Cazador en la India
marinero en Marsella
fotógrafo en Play Boy.
Pero si me dan a elegir
entre todas las vidas,
yo escojola del pirata cojo
con pata de palocon parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán,
capitán
de un barco que tuviera
por bandera
un par de tibias y una calavera.
Joaquin Sabina
con la lágrima fácil,
de esos que se quejan sólo por vicio.
Si la vida se deja yo le meto mano
y si no aún me excita mi oficio,
y como además sale gratis soñar
y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré:
Al Capone en Chicago
legionario en Melilla
pintor en Montparnasse.
Mercenario en Damasco
costalero en Sevilla
negro en Nueva Orleans.
Viejo verde en Sodomade
portado en Siberia
sultán en un harén.
¿Policía? ni en broma
triunfador de la feria
gitanito en Jerez.
Tahur en Montecarlo
cigarrillo en tu boca
taxista en Nueva York.
El más chulo del barrio
tiro porque me toca
suspenso en religión.
Confesor de la reina
banderillero en Cádiz
tabernero en Dublín.
Billarista a tres bandas
insumiso en el cielo
dueño de un cabaret.
Arañazo en tu espalda
tenor en Rigoletto
pianista de un burdel.
Bongosero en la Habana
casanova en Venecia
anciano en ShangriLa.
Polizón en tu cama
vocalista de orquesta
mejor tiempo en Le Mans
Cronista de sucesos
detective en apuros
conservado en alcóhol.
Violador en tus sueños
suicida en el viaducto
guapo en un culebrón.
Morfinómano en China
desertor en la guerra
boxeador en Detroit.
Cazador en la India
marinero en Marsella
fotógrafo en Play Boy.
Pero si me dan a elegir
entre todas las vidas,
yo escojola del pirata cojo
con pata de palocon parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán,
capitán
de un barco que tuviera
por bandera
un par de tibias y una calavera.
Joaquin Sabina
VOY HACERTE FELIZ
Voy a hacerte feliz.
Sufrirás tanto
que le pondrás mi nombre a la tristeza.
Mal contrastada, en tu balanza empieza
la caricia a valer menos que el llanto.
Cuánto me vas a enriquecer y cuánto
te vas a avergonzar de tu pobreza,
cuando aprendas -a solas- qué belleza
tiene la cara amarga del encanto.
Para ser tan feliz como yo he sido,
besa la espina, tiembla ante la rosa,
bendice con el labio malherido,
juégate entero contra cualquier cosa.
Yo entero me jugué. Ya me ha perdido.
Mira si mi venganza es generosa.
Antonio Gala
Sufrirás tanto
que le pondrás mi nombre a la tristeza.
Mal contrastada, en tu balanza empieza
la caricia a valer menos que el llanto.
Cuánto me vas a enriquecer y cuánto
te vas a avergonzar de tu pobreza,
cuando aprendas -a solas- qué belleza
tiene la cara amarga del encanto.
Para ser tan feliz como yo he sido,
besa la espina, tiembla ante la rosa,
bendice con el labio malherido,
juégate entero contra cualquier cosa.
Yo entero me jugué. Ya me ha perdido.
Mira si mi venganza es generosa.
Antonio Gala
jueves, agosto 04, 2005
RECUERDA, CUERPO...
Recuerda, cuerpo, no sólo cuándo se te amo,
no sólo los lechos donde te reclinaste,
mas también aquellos deseos que, por ti,
en miradas brillaron claramente
y en la voz se estremecieron-y que un
obstáculo fortuito los frustró.
Ahora que todo se halla en el pasado,
parece casi que a los deseos
aquellos te hubieras entregado-cómo brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo en la voz por ti se estremecían, recuerda, cuerpo.
Constantin Cavafis 1918
no sólo los lechos donde te reclinaste,
mas también aquellos deseos que, por ti,
en miradas brillaron claramente
y en la voz se estremecieron-y que un
obstáculo fortuito los frustró.
Ahora que todo se halla en el pasado,
parece casi que a los deseos
aquellos te hubieras entregado-cómo brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo en la voz por ti se estremecían, recuerda, cuerpo.
Constantin Cavafis 1918
martes, agosto 02, 2005
Perdón; pido a los ausentes
Teníais una cosa
que muchos deseaban
por su poder:
dinero...
Entonces, un iluminado
poderoso y malo como el veneno
invento algo...
La raza pura;
pura ¿de qué,
de quién...?
Aquella mentira fue creciendo
pues tenían que arrebataros
el dinero.
Y os quitaron
incluso la vida.
Diseñaban barracones
para exterminaros;
construían celdas,
bunkers,
crematorios...
Era un secreto a voces,
representaban la muerte.
No quiero reconstruir
para la esperanza,
sólo pretendo que no olvidéis...
El hombre
tiene memoria frágil
y yo un cuerpo helado.
Pasaron cosas,
paradojas...
que marcarían
un antes y un después.
Sin justificación alguna,
alambradas: hambre,
enfermedades,
palizas,
y...
torturas.
Más tarde,
se repite la historia,
pero esta vez
sois vosotros los hostigadores.
Los otros
tienen algo
que vosotros queréis,
una ciudad que se cierne sobre cables,
un territorio,
un tesoro...
Entonces, alguien
manipulando vuestro credo
lo convirtió
en el compás de su delirio,
tema sagrado,
espuela de venganzas...
¿De quién?
quizá de Dios,
dicen vuestros locos egregios.
Aquello fue creciendo
Hoy hay más muertos
más ausentes...
Teníais que despojarlos
del territorio
con escusas,
sin holocausto.
El resto de los mortales
os cree, o necesita hacerlo,
sólo porque ahora
sois el capital.
Otros dicen que actuáis por acumulación.
¿Y el resto, los que no hemos pactado?
Al final, los mismos sucesos
torturas
equipaje de heridas
y cadáveres innecesarios;
pero menos expresados
más silenciados
y muy manipulados
Levando anclas...
Por ambas ambas partes
causa y efecto
viaje a los infiernos
con lágrimas de polvo.
Noticias
noticio
desde aquí
desde adentro
la letra herida
venera su dolor
con una reverencia sin final
pide perdón
sin importar el credo
por todos ellos
los ausentes.
María Alventosa
que muchos deseaban
por su poder:
dinero...
Entonces, un iluminado
poderoso y malo como el veneno
invento algo...
La raza pura;
pura ¿de qué,
de quién...?
Aquella mentira fue creciendo
pues tenían que arrebataros
el dinero.
Y os quitaron
incluso la vida.
Diseñaban barracones
para exterminaros;
construían celdas,
bunkers,
crematorios...
Era un secreto a voces,
representaban la muerte.
No quiero reconstruir
para la esperanza,
sólo pretendo que no olvidéis...
El hombre
tiene memoria frágil
y yo un cuerpo helado.
Pasaron cosas,
paradojas...
que marcarían
un antes y un después.
Sin justificación alguna,
alambradas: hambre,
enfermedades,
palizas,
y...
torturas.
Más tarde,
se repite la historia,
pero esta vez
sois vosotros los hostigadores.
Los otros
tienen algo
que vosotros queréis,
una ciudad que se cierne sobre cables,
un territorio,
un tesoro...
Entonces, alguien
manipulando vuestro credo
lo convirtió
en el compás de su delirio,
tema sagrado,
espuela de venganzas...
¿De quién?
quizá de Dios,
dicen vuestros locos egregios.
Aquello fue creciendo
Hoy hay más muertos
más ausentes...
Teníais que despojarlos
del territorio
con escusas,
sin holocausto.
El resto de los mortales
os cree, o necesita hacerlo,
sólo porque ahora
sois el capital.
Otros dicen que actuáis por acumulación.
¿Y el resto, los que no hemos pactado?
Al final, los mismos sucesos
torturas
equipaje de heridas
y cadáveres innecesarios;
pero menos expresados
más silenciados
y muy manipulados
Levando anclas...
Por ambas ambas partes
causa y efecto
viaje a los infiernos
con lágrimas de polvo.
Noticias
noticio
desde aquí
desde adentro
la letra herida
venera su dolor
con una reverencia sin final
pide perdón
sin importar el credo
por todos ellos
los ausentes.
María Alventosa
lunes, agosto 01, 2005
Lágrimas de sangre en Madrid, un once de Marzo
Madrid llora
por los acontecimientos.
Con ella España
quizá el Mundo,
la Humanidad.
Dejémonos de hipocresías
de falacias,
y tratemos
de coexistir,
de solucionar,
evolucionar.
No al terrorismo,
al terror,
a matar
por la espalda
sin dar la cara,
sin dar opción.
Desde aquí,
desde mis letras,
al capital,
a los politicos,
al terrorismo
basta ya.
María Alventosa
por los acontecimientos.
Con ella España
quizá el Mundo,
la Humanidad.
Dejémonos de hipocresías
de falacias,
y tratemos
de coexistir,
de solucionar,
evolucionar.
No al terrorismo,
al terror,
a matar
por la espalda
sin dar la cara,
sin dar opción.
Desde aquí,
desde mis letras,
al capital,
a los politicos,
al terrorismo
basta ya.
María Alventosa
sábado, julio 23, 2005
Fin...
Después de un viaje
después de un desencuentro:
Deciden desguazar
un tren automático.
Tras sacar
de mi maleta
mi disfraz
de mujer independiente,
liberada,
y libre...
modelo años setenta,
me desvisto,
suelto lastre.
He citado
a mi cómplice
el Alquimista de Emociones.
Redactaré una carta,
que el leerá
por mí,
en silencio...
con una sola palabra:
Fin...
Maravilloso disfraz;
ajeno al dramático suceso,
al comienzo del segundo acto
de la tragedia,
el tren
puede ser desguazado,
por expertos y especialistas
en ingeniería emocional...
Dentro de mí
algo cambió
y no volverá a cambiar
jamás...
ya no pienso
ya no.
Y ahora
sólo tocas mi cansancio
y tú ya no me dueles
fíjate qué triste.
Y el sol saldrá, para ellos...
Fin...
María Alventosa
17 de Enero de 05
después de un desencuentro:
Deciden desguazar
un tren automático.
Tras sacar
de mi maleta
mi disfraz
de mujer independiente,
liberada,
y libre...
modelo años setenta,
me desvisto,
suelto lastre.
He citado
a mi cómplice
el Alquimista de Emociones.
Redactaré una carta,
que el leerá
por mí,
en silencio...
con una sola palabra:
Fin...
Maravilloso disfraz;
ajeno al dramático suceso,
al comienzo del segundo acto
de la tragedia,
el tren
puede ser desguazado,
por expertos y especialistas
en ingeniería emocional...
Dentro de mí
algo cambió
y no volverá a cambiar
jamás...
ya no pienso
ya no.
Y ahora
sólo tocas mi cansancio
y tú ya no me dueles
fíjate qué triste.
Y el sol saldrá, para ellos...
Fin...
María Alventosa
17 de Enero de 05
miércoles, julio 20, 2005
Ideas de Cataclismos
Heridas narcisistas y políticas
Metamos,
guardemos
tus ideas de cataclismo
en un cuarto oscuro;
sácate las telarañas
de tu mente,
primo...
Te negaron
editar el pergamino,
en el archivo supremo.
Cabeza Rapada,
alega...
que no fuiste pirata...
malo, muy malo,
quíza lleguéis a las manos
a través de la retórica,
sé que tendremos problemas.
Mientras los cronistas
de Cabeza Rapada
semejan una fortaleza
más bien un clan,
tú celebrarías
la muerte de Portal...
Yo mostraré
tu pergamino
en la puerta norte
de la ciudad secreta,
estos habitantes
saben la calidad
del documento,
su implicación politica...
y no pueden por menos
de elogiar
su inimitable estilo
y sus extraordinaria valia.
Tendremos cuidado
con las verdaderas arañas
para que no roben
tu transcripción,
de su nuevo destino.
Sin pronunciar una sílaba
Imaginábamos
Sospechábamos...
apuraron nuestra sorpresa:
devuélvenos, insensata
sus grafemas,
nosotros te retornaremos
a tu laberinto,
asesinada,
por tu ceguera...
22 de abril de 2004
A mi primo, con respeto...
María Alventosa
Metamos,
guardemos
tus ideas de cataclismo
en un cuarto oscuro;
sácate las telarañas
de tu mente,
primo...
Te negaron
editar el pergamino,
en el archivo supremo.
Cabeza Rapada,
alega...
que no fuiste pirata...
malo, muy malo,
quíza lleguéis a las manos
a través de la retórica,
sé que tendremos problemas.
Mientras los cronistas
de Cabeza Rapada
semejan una fortaleza
más bien un clan,
tú celebrarías
la muerte de Portal...
Yo mostraré
tu pergamino
en la puerta norte
de la ciudad secreta,
estos habitantes
saben la calidad
del documento,
su implicación politica...
y no pueden por menos
de elogiar
su inimitable estilo
y sus extraordinaria valia.
Tendremos cuidado
con las verdaderas arañas
para que no roben
tu transcripción,
de su nuevo destino.
Sin pronunciar una sílaba
Imaginábamos
Sospechábamos...
apuraron nuestra sorpresa:
devuélvenos, insensata
sus grafemas,
nosotros te retornaremos
a tu laberinto,
asesinada,
por tu ceguera...
22 de abril de 2004
A mi primo, con respeto...
María Alventosa
SIN TENER FE
César Ricaurte
Sin temer fe.
No se necesita, cuando una boca atrapa
a otra y sucesivamente se invierten los papeles.
Ahora me desnudo.
Introduzco la mano en mi cuerpo. Rebusco en mis vísceras.
Saco el corazón.
Te lo ofrezco entero, latiente y caliente.
Veo entre las sombras,
un viejo mendigo nos espía para cuando nos descuidemos
tirar piedras a los pájaros que anidan en nuestra ventana.
Un silencio salvaje protege al cuerpo de las heridas.
Sin temer fe.
No se necesita, cuando una boca atrapa
a otra y sucesivamente se invierten los papeles.
Ahora me desnudo.
Introduzco la mano en mi cuerpo. Rebusco en mis vísceras.
Saco el corazón.
Te lo ofrezco entero, latiente y caliente.
Veo entre las sombras,
un viejo mendigo nos espía para cuando nos descuidemos
tirar piedras a los pájaros que anidan en nuestra ventana.
Un silencio salvaje protege al cuerpo de las heridas.
viernes, julio 15, 2005
Seducción
Una vez quise ser inteligente...
Un día deseé ser hombre...
A veces ambiciono
poseer las letras de otros escritores,
y apartarme de las mías.
En mitad de estas quimeras
apareces tú...
A destiempo,
en la distancia.
Y quiero que sepas más de mí
que yo misma,
que conozcas de mis conocimientos
y de mis amores ordinarios.
Tal vez sospechas que yo adiviné en ti
conexión,
y que los dos presentimos
la seducción.
En la distancia
leemos las mentiras del futuro.
Asistimos a la caza de brujas,
estúpidos cuentos de magia.
Devoremos juntos el espacio.
Quizá pienses
en burlarte de mi ignorancia.
Utiliza tu inteligencia...
¿Hombre sabio?
Mírame
soy sólo una mujer arrebatada
haciendo el amor.
Entonces,
quizá me habites,
tal vez me des la humedad de tus labios,
el calor de tu cuerpo,
el sabor de tu piel...
María Alventosa Talens
Mayo de 2005
Un día deseé ser hombre...
A veces ambiciono
poseer las letras de otros escritores,
y apartarme de las mías.
En mitad de estas quimeras
apareces tú...
A destiempo,
en la distancia.
Y quiero que sepas más de mí
que yo misma,
que conozcas de mis conocimientos
y de mis amores ordinarios.
Tal vez sospechas que yo adiviné en ti
conexión,
y que los dos presentimos
la seducción.
En la distancia
leemos las mentiras del futuro.
Asistimos a la caza de brujas,
estúpidos cuentos de magia.
Devoremos juntos el espacio.
Quizá pienses
en burlarte de mi ignorancia.
Utiliza tu inteligencia...
¿Hombre sabio?
Mírame
soy sólo una mujer arrebatada
haciendo el amor.
Entonces,
quizá me habites,
tal vez me des la humedad de tus labios,
el calor de tu cuerpo,
el sabor de tu piel...
María Alventosa Talens
Mayo de 2005
DÍA 28
Acabó de despertar.
Desde mi ventana veo a dos niños arrojando una pelota.
Me concentro en ella.
Es de colores, pero la veo en blanco y negro.
Uno de los niños trata de alcanzar el cielo con la pelota.
La tira lo más alto que puede ¿será que siempre tratamos de
alcanzar el cielo arrojando lo que más queremos?
La pelota, no regresa, está en el cielo... Como Yo.
Nada se mueve alrededor.
En la parálisis se reinventó el Universo.
Un segundo Big Bang.
La sangre se derrama y me mancha, pero es por amor.
Con sueños que transcurren siempre bajo la luna llena
César Ricaurte
Desde mi ventana veo a dos niños arrojando una pelota.
Me concentro en ella.
Es de colores, pero la veo en blanco y negro.
Uno de los niños trata de alcanzar el cielo con la pelota.
La tira lo más alto que puede ¿será que siempre tratamos de
alcanzar el cielo arrojando lo que más queremos?
La pelota, no regresa, está en el cielo... Como Yo.
Nada se mueve alrededor.
En la parálisis se reinventó el Universo.
Un segundo Big Bang.
La sangre se derrama y me mancha, pero es por amor.
Con sueños que transcurren siempre bajo la luna llena
César Ricaurte
Mi legado
Hoy es un día gris de diciembre.
Sois muy pequeños, quizá demasiado, para entender todo este juego de la salud, o las travesuras de mi cuerpo; pero en el caso de que yo pasara a otro plano, quiero que esta carta fuera mi legado a mi obra más preciada, vosotros.
Sois el resultado de un sueño: el amor. Escalaré montañas, abriré otras dimensiones; pero siempre estaré.
Hoy voy hacer un viaje ficticio, yo diría que onírico. Me van a operar, el cirujano no sabe cuánto tiempo durara la intervención ni si ello me hará abandonar este cuerpo y pasar a otra realidad: más energía y menos materia, sólo sería una metamorfosis.
Todo esto me asusta, para qué engañaros. Pero debéis saber que vuestra existencia me da fuerza para seguir aquí, arraigada. Sois mis raíces, enanos.
Quizá por motivos de logística mi cuerpo busque deslizarse a otro estadio, pero no penséis que os abandono o, tal vez, que os traiciono. No... nada de eso, aquí estaré. Con cuerpo de mujer o en forma de espora, más aquí permaneceré. Contad conmigo, os amo.
Y, desde mi añoranza sin fondo, creare el eslabón para estar cerca.
La vida puede resultaros lacónica, llena de falsedades aprendidas, y vuestro camino quizá sea pedregoso, pero aunque parezca una ironía, si aprendéis a percibir otras realidades, quizá veáis y sintáis que vuestro futuro es de un azul diáfano...
Y, por favor, aquí y ahora no olvidéis nunca el secreto: por encima de todo os quiero.
Lo que más me duele, como espada clavada en mi interior, es que tal vez no os vea crecer, ni pueda sentir cómo dejáis de estar pegados a mí, para construir vuestras propias creencias, vuestro mundo autónomo.
Bueno, me tragaré la rabia. Sólo quiero pediros que seáis justos.
Muchos días y noches hemos vivido juntos, mucho os queda por soñar. Puede pareceros una controversia, pero pensad que la vida esta llena de realidades, las vuestras...
Siempre que me recordéis, hacedlo con mi copa de cava seguida de mi sonrisa y, después mi risa fuerte, acelerada, que os dice al oído, os quiero.
Mi legado: el amor.
Diciembre de 1991
Sois muy pequeños, quizá demasiado, para entender todo este juego de la salud, o las travesuras de mi cuerpo; pero en el caso de que yo pasara a otro plano, quiero que esta carta fuera mi legado a mi obra más preciada, vosotros.
Sois el resultado de un sueño: el amor. Escalaré montañas, abriré otras dimensiones; pero siempre estaré.
Hoy voy hacer un viaje ficticio, yo diría que onírico. Me van a operar, el cirujano no sabe cuánto tiempo durara la intervención ni si ello me hará abandonar este cuerpo y pasar a otra realidad: más energía y menos materia, sólo sería una metamorfosis.
Todo esto me asusta, para qué engañaros. Pero debéis saber que vuestra existencia me da fuerza para seguir aquí, arraigada. Sois mis raíces, enanos.
Quizá por motivos de logística mi cuerpo busque deslizarse a otro estadio, pero no penséis que os abandono o, tal vez, que os traiciono. No... nada de eso, aquí estaré. Con cuerpo de mujer o en forma de espora, más aquí permaneceré. Contad conmigo, os amo.
Y, desde mi añoranza sin fondo, creare el eslabón para estar cerca.
La vida puede resultaros lacónica, llena de falsedades aprendidas, y vuestro camino quizá sea pedregoso, pero aunque parezca una ironía, si aprendéis a percibir otras realidades, quizá veáis y sintáis que vuestro futuro es de un azul diáfano...
Y, por favor, aquí y ahora no olvidéis nunca el secreto: por encima de todo os quiero.
Lo que más me duele, como espada clavada en mi interior, es que tal vez no os vea crecer, ni pueda sentir cómo dejáis de estar pegados a mí, para construir vuestras propias creencias, vuestro mundo autónomo.
Bueno, me tragaré la rabia. Sólo quiero pediros que seáis justos.
Muchos días y noches hemos vivido juntos, mucho os queda por soñar. Puede pareceros una controversia, pero pensad que la vida esta llena de realidades, las vuestras...
Siempre que me recordéis, hacedlo con mi copa de cava seguida de mi sonrisa y, después mi risa fuerte, acelerada, que os dice al oído, os quiero.
Mi legado: el amor.
Diciembre de 1991
SABER QUE...
Saber que se sabe lo que se sabe
y que no se sabe lo que no se sabe;
he aquí el verdadero saber.
Confucio
y que no se sabe lo que no se sabe;
he aquí el verdadero saber.
Confucio
miércoles, julio 13, 2005
DEJA QUE LAS PALABRAS
Deja que las palabras
obren en ti
déjales ser libre
entrarán en ti se adentrarán
hacedoras de formas sinfín
generarán en ti esa vivencia
deja que las palabras obren en ti
que hagan contigo lo que quieran
rehacedoras de formas con la materia
harán con la tuya
exactamente lo mismo
porque son lo que hacen
así comprenderás que revivirán
para ti esa vivencia y su significado
como la naturaleza
porque son naturaleza y no invento
ni descubrimiento sino verdadera naturaleza
harán natural la materia en ti
tal como das una especie de vida a la palabra
deja que las palabras obren en ti.
Yoná Wólaj
Yoná Wólaj nació en Israel en 1944 y murió en Kiriat Ono en 1985. Su fama de líder de la poesía de vanguardia se consolidó después de su muerte. Su poesía despertó frecuentes controversias por su lenguaje franco y sus atrevidas metáforas.
obren en ti
déjales ser libre
entrarán en ti se adentrarán
hacedoras de formas sinfín
generarán en ti esa vivencia
deja que las palabras obren en ti
que hagan contigo lo que quieran
rehacedoras de formas con la materia
harán con la tuya
exactamente lo mismo
porque son lo que hacen
así comprenderás que revivirán
para ti esa vivencia y su significado
como la naturaleza
porque son naturaleza y no invento
ni descubrimiento sino verdadera naturaleza
harán natural la materia en ti
tal como das una especie de vida a la palabra
deja que las palabras obren en ti.
Yoná Wólaj
Yoná Wólaj nació en Israel en 1944 y murió en Kiriat Ono en 1985. Su fama de líder de la poesía de vanguardia se consolidó después de su muerte. Su poesía despertó frecuentes controversias por su lenguaje franco y sus atrevidas metáforas.
martes, julio 12, 2005
Bajada a los infiernos
Siempre andamos a tientas
y en ese andar,
mi cárcel social,
desfigurada,
con muros Azules.
Pero alguien se coló
por la rendija,
por el teclado.
La destrucción de la cárcel,
la muerte del muro,
Chamuel.
Después llego Azul,
un encuentro
El Artesano
con Él...
la bajada a los infiernos.
Mi duende del teclado,
se transmuto en demonio.
Chamuel ángel de las sombras,
extraño,
extravagante,
mensajero arrepentido.
Mi carne se desgarra
por lo que producen tus manos,
en mi cuerpo.
Hallazgo lejano
y puente allí
en el otro continente...
Después me atrapaste,
Dos Mundos...
Más tarde,
quisiste encarcelarme
en tus dibujos de alcoba,
con Butterfly
hubo alas.
Con tus letras generosas
atrapas mis emociones,
mis sueños,
mi vida,
mi cuerpo.
Este que quiso huir
de enseñanzas,
limites...
Andanzas de burdel,
parecen las mías
por tu infierno.
Y yo me quedo sola
y me siento impostora
con la ira,
con el mar.
Y él se queda solo
detrás de su obra,
y me ama.
Y el vértigo de su pasión
me encarcela
y el se va...
hacia el baile peligroso de su obra,
hacia una ciénaga.
Ángel salvaje
carcelero
de mi cuerpo,
cuanto más me atrapas
más fácil resulta la huida.
Extraños infiernos los nuestros
transmutados en trabalenguas
de amor trascendental.
La explicaciónes sencilla,
tan sencilla como
la bajada a los infiernos,
ciega y fiera,
sin alma con cuerpo,
todo es un solo Universo
Chamuel
María Alventosa
y en ese andar,
mi cárcel social,
desfigurada,
con muros Azules.
Pero alguien se coló
por la rendija,
por el teclado.
La destrucción de la cárcel,
la muerte del muro,
Chamuel.
Después llego Azul,
un encuentro
El Artesano
con Él...
la bajada a los infiernos.
Mi duende del teclado,
se transmuto en demonio.
Chamuel ángel de las sombras,
extraño,
extravagante,
mensajero arrepentido.
Mi carne se desgarra
por lo que producen tus manos,
en mi cuerpo.
Hallazgo lejano
y puente allí
en el otro continente...
Después me atrapaste,
Dos Mundos...
Más tarde,
quisiste encarcelarme
en tus dibujos de alcoba,
con Butterfly
hubo alas.
Con tus letras generosas
atrapas mis emociones,
mis sueños,
mi vida,
mi cuerpo.
Este que quiso huir
de enseñanzas,
limites...
Andanzas de burdel,
parecen las mías
por tu infierno.
Y yo me quedo sola
y me siento impostora
con la ira,
con el mar.
Y él se queda solo
detrás de su obra,
y me ama.
Y el vértigo de su pasión
me encarcela
y el se va...
hacia el baile peligroso de su obra,
hacia una ciénaga.
Ángel salvaje
carcelero
de mi cuerpo,
cuanto más me atrapas
más fácil resulta la huida.
Extraños infiernos los nuestros
transmutados en trabalenguas
de amor trascendental.
La explicaciónes sencilla,
tan sencilla como
la bajada a los infiernos,
ciega y fiera,
sin alma con cuerpo,
todo es un solo Universo
Chamuel
María Alventosa
AMOR CIBERNÉTICO
MANUEL TALENS
La conoció por internet, lo cual es una nueva manera –inédita hasta ahora– de conjugar el sentido bíblico del verbo conocer. Tres semanas antes había respondido a un anuncio del periódico que le ofrecía conexión ADSL ultrarrápida de banda ancha más una cafetera eléctrica y un reloj despertador, todo ello al precio irrisorio de veinte euros mensuales. Una ganga.
El ciberespacio revolucionó su vida solitaria y al poco tiempo viajaba por la pantalla del PC con la misma soltura que un astronauta al mando de su nave. No tardó en iniciar una frenética correspondencia por correo electrónico con los miembros de diversos foros de discusión, en donde lo mismo se divagaba sobre guerras petroleras que sobre las tetas de Sara Montiel; además, hizo nuevas amistades en los cuatro continentes y, sobre todo, descubrió el chat. ¡Ah, el chat!
Su vida sentimental cambió de signo cuando alguien le comentó las virtudes del último portento tecnológico en cibercomunicación instantánea, el Messenger. Sin dudarlo, descargó el software, lo instaló en el disco duro y empezó a chatear con su primo Alfonso, el testigo de Jehová. Por supuesto, aquellas conversaciones escritas en tiempo real perdieron pronto cualquier interés, pues no hay cosa más aburrida que soportar al plasta de Alfonso con sus rollos de la Biblia. Pero como unas cosas llevan a otras, se enteró pronto de que el ciberespacio alberga miles de mujeres dispuestas a chatear sobre lo que él más añoraba, el amor. Bendito internet.
Y, de hilo en ovillo, la encontró. A pesar del sugerente seudónimo que ella utilizaba para firmar –Embriagadora–, parecía tímida al principio y tardó un par de sesiones en entrar en faena, pero cuando lo hizo resultó ser una hembra desinhibida, que lo dejaba al borde del colapso con un repertorio infinito de deliciosas guarrerías –cuyo único defecto era su carácter virtual, no real–, provocadoras infalibles de un consuelo inmediato tras el chat.
La temperatura fue subiendo entre los dos, el calor del verano también. Embriagadora, de manera casual, le comentó una vez que solía bañarse topless en la Malva-rosa y él supo entonces que ella era de Valencia. Aprovechó la ocasión para meter cuña: "Oye, pues yo vivo en Cuenca. ¿Por qué no concertamos un encuentro de verdad?".
Se pusieron de acuerdo. La cita fue el mes de julio, pongamos el 27, en el paseo de la playa, frente al chiringuito de L'Estimat. Él llegó por la mañana y se alojó en el Astoria. Preparó el acontecimiento con esmero: corte de pelo a la navaja, fragancia Calvin Klein for men, triple cepillado de dientes, calzoncillos limpios y un paquete de doce preservativos que compró en la farmacia de la esquina. "Que se jodan los obispos", pensó con sarcasmo al echárselo al bolsillo.
Fue en taxi hasta la Malva-rosa. Las piernas le temblaban cuando llegó al paseo. Allí, junto a la farola convenida, vio una silueta femenina con el clavel rojo en la mano. Era ella. "A la mierda la virginidad", dijo entre dientes, "que treinta y cinco años son muchos años, leche".
El miedo y la alegría se le agolparon en la garganta. Deseaba al mismo tiempo huir y abrazarla, pero a aquellas alturas ya no era posible dar marcha atrás. Apretó el paso, forzó una sonrisa y se abandonó al destino.
El País, 27 de julio de 2004
La conoció por internet, lo cual es una nueva manera –inédita hasta ahora– de conjugar el sentido bíblico del verbo conocer. Tres semanas antes había respondido a un anuncio del periódico que le ofrecía conexión ADSL ultrarrápida de banda ancha más una cafetera eléctrica y un reloj despertador, todo ello al precio irrisorio de veinte euros mensuales. Una ganga.
El ciberespacio revolucionó su vida solitaria y al poco tiempo viajaba por la pantalla del PC con la misma soltura que un astronauta al mando de su nave. No tardó en iniciar una frenética correspondencia por correo electrónico con los miembros de diversos foros de discusión, en donde lo mismo se divagaba sobre guerras petroleras que sobre las tetas de Sara Montiel; además, hizo nuevas amistades en los cuatro continentes y, sobre todo, descubrió el chat. ¡Ah, el chat!
Su vida sentimental cambió de signo cuando alguien le comentó las virtudes del último portento tecnológico en cibercomunicación instantánea, el Messenger. Sin dudarlo, descargó el software, lo instaló en el disco duro y empezó a chatear con su primo Alfonso, el testigo de Jehová. Por supuesto, aquellas conversaciones escritas en tiempo real perdieron pronto cualquier interés, pues no hay cosa más aburrida que soportar al plasta de Alfonso con sus rollos de la Biblia. Pero como unas cosas llevan a otras, se enteró pronto de que el ciberespacio alberga miles de mujeres dispuestas a chatear sobre lo que él más añoraba, el amor. Bendito internet.
Y, de hilo en ovillo, la encontró. A pesar del sugerente seudónimo que ella utilizaba para firmar –Embriagadora–, parecía tímida al principio y tardó un par de sesiones en entrar en faena, pero cuando lo hizo resultó ser una hembra desinhibida, que lo dejaba al borde del colapso con un repertorio infinito de deliciosas guarrerías –cuyo único defecto era su carácter virtual, no real–, provocadoras infalibles de un consuelo inmediato tras el chat.
La temperatura fue subiendo entre los dos, el calor del verano también. Embriagadora, de manera casual, le comentó una vez que solía bañarse topless en la Malva-rosa y él supo entonces que ella era de Valencia. Aprovechó la ocasión para meter cuña: "Oye, pues yo vivo en Cuenca. ¿Por qué no concertamos un encuentro de verdad?".
Se pusieron de acuerdo. La cita fue el mes de julio, pongamos el 27, en el paseo de la playa, frente al chiringuito de L'Estimat. Él llegó por la mañana y se alojó en el Astoria. Preparó el acontecimiento con esmero: corte de pelo a la navaja, fragancia Calvin Klein for men, triple cepillado de dientes, calzoncillos limpios y un paquete de doce preservativos que compró en la farmacia de la esquina. "Que se jodan los obispos", pensó con sarcasmo al echárselo al bolsillo.
Fue en taxi hasta la Malva-rosa. Las piernas le temblaban cuando llegó al paseo. Allí, junto a la farola convenida, vio una silueta femenina con el clavel rojo en la mano. Era ella. "A la mierda la virginidad", dijo entre dientes, "que treinta y cinco años son muchos años, leche".
El miedo y la alegría se le agolparon en la garganta. Deseaba al mismo tiempo huir y abrazarla, pero a aquellas alturas ya no era posible dar marcha atrás. Apretó el paso, forzó una sonrisa y se abandonó al destino.
El País, 27 de julio de 2004
domingo, julio 10, 2005
Confrontaciones
Prepotencia,
alejamiento
reencuentro...
Volver a mirarte
ha sido,
clavar navajas
en mí.
Eres...
una plaga andante...
Amenazas con tu presencia
pero no te implicas.
Te echo de menos
cuando éstas conmigo.
Te enamorarás de mí,
escribiré
y dejare de escalar,
la autocensura...
es muy fuerte
regresará,
el miedo...
Retornas con las promesas de la nada.
Me haces bailar,
Salvajemente...
tus emociones
son como la nada.
Eres como esos hombres
que olvidan su papel,
y no conocen
la dirección del dolor.
Te escribo,
para decirte:
Que eres un pájaro,
de fuego
te pongo alma,
de hombre fuerte.
Desde el suelo,
desde el aire: me asusto,
me oculto,
entre idas y venidas.
Vació personalmente mi corazón,
que me olviden...
retrocedo,
decido hablar
con alguien,
pero aquí nadie quiere
la palabra compromiso.
Mi madriguera esta vacía
yo misma lo hice.
Acabé, con el espejismo,
en mi feudo
no existe la vergüenza.
Qué maravilla.
María Alventosa
alejamiento
reencuentro...
Volver a mirarte
ha sido,
clavar navajas
en mí.
Eres...
una plaga andante...
Amenazas con tu presencia
pero no te implicas.
Te echo de menos
cuando éstas conmigo.
Te enamorarás de mí,
escribiré
y dejare de escalar,
la autocensura...
es muy fuerte
regresará,
el miedo...
Retornas con las promesas de la nada.
Me haces bailar,
Salvajemente...
tus emociones
son como la nada.
Eres como esos hombres
que olvidan su papel,
y no conocen
la dirección del dolor.
Te escribo,
para decirte:
Que eres un pájaro,
de fuego
te pongo alma,
de hombre fuerte.
Desde el suelo,
desde el aire: me asusto,
me oculto,
entre idas y venidas.
Vació personalmente mi corazón,
que me olviden...
retrocedo,
decido hablar
con alguien,
pero aquí nadie quiere
la palabra compromiso.
Mi madriguera esta vacía
yo misma lo hice.
Acabé, con el espejismo,
en mi feudo
no existe la vergüenza.
Qué maravilla.
María Alventosa
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